Es un procedimiento muy importante en la medicina veterinaria, en pequeños animales; ya que nos permite, por medio de una punción obtener muestras de una lesión, analizarlas y llegar al diagnóstico de certeza. Es fácil de realizar aunque se debe contar con cierta experiencia y habilidad; asimismo es rápido y seguro.
El método consiste en observar con un ecógrafo las lesiones y guiar la punción con una aguja, aspirando y obteniendo células, para poder estudiarlas y así llegar a un diagnóstico citológico. Se repite varias veces la maniobra, para obtener así las muestras necesarias y enviarlas laboratorio.
La guía ecográfica también sirve para otros procedimientos como drenar abscesos o quistes, extraer orina de la vejiga, drenar líquidos de la cavidad torácica y abdominal.
Para poder hacer la punción, se debe tener en cuenta que dependiendo de la zona a abordar y del temperamento del animal, muchas veces es necesario anestesiar al paciente o realizar una sedación, La misma va a estar dirigida y a cargo del veterinario de cabecera o anestesista.
El médico de cabecera es quien determinara en base a la historia clínica y el examen físico, si hacen falta o no estudios de laboratorio (tiempo de sangría, recuento de plaqueta, tiempo de tromboplastina, protrombina) u otros procedimientos diagnósticos previo a la biopsia.
Para la realización de la punción, es importante que el propietario sea consiente, que es necesario realizar tricotomía de la zona a trabajar con la asepsia correspondiente. La cantidad de muestras que se tomaran serán las necesarias, si bien puede tomarse solo una, lo más recomendable es tomar varias muestras.