La ecografía abdominal es un estudio diagnóstico que a través del uso de ondas de ultrasonido, permite observar los órganos y las estructuras que se encuentran dentro de la cavidad abdominal. También permite examinar el flujo dentro de los vasos sanguíneos a través de una ecografía especial llamada ecografía-doppler.
El estudio se realiza con un ecógrafo que emite ondas de ultrasonido a través de un transductor, que se mueve sobre la piel, por encima de los órganos que nos interesen estudiar. Las ondas se transmiten por el interior del cuerpo y al rebotar crean unas ondas que son distintas según la densidad de los tejido que atraviesan. Estas ondas son recogidas por el transductor y, a través de un ordenador, se generan imágenes de la zona que estamos estudiando.
La ecografía abdominal permite observar los órganos abdominales como el hígado, la vesícula biliar, el páncreas, el bazo, los riñones, la vejiga, tracto gastrointestinal y demás estructuras presentes. También permite ver arterias/venas y detectar la presencia de líquido entre los distintos órganos. En las hembras permite ver los ovarios, el útero y la gestación en sus diferentes estadios, mientras que en los machos se puede observar la próstata y los testículos.
Dentro de los estudios complementarios que se pueden realizar en los animales, la ecografía es la técnica indolora, no invasiva, rápida, sensible, que se puede repetir las veces necesarias y lo más importante, no tiene contraindicaciones pues las ondas de ultrasonido no producen ningún efecto en el organismo.
CUANDO EL MEDICO VETERINARIO DE CABECERA LO VEA NECESARIO Y LO INDIQUE….
Algunas de las situaciones en que se indican las ecografías son:
–Animales traumatizados: permite diagnosticar hemorragias abdominales, ruptura diafragmática, ruptura vejiga y trauma a diferentes órganos.
-Animales con dolor abdominal agudo: se pueden observar alteraciones como pancreatitis, peritonitis, torsión de órganos, obstrucción o perforación intestinal por cuerpos extraños, intususcepciones, ruptura de órganos, hemoabdomen.
-Animales con trastornos en la micción: la ecografía abdominal nos permite evaluar todo el sistema urinario desde los riñones hasta la uretra.
-Animales con trastornos en la defecación
-Animales con abdomen distendido: podemos evaluar la presencia de líquido abdominal libre, organomegalia, lesiones tumorales, infecciones uterinas, etc.
-Animales gestantes: la ecografía se utiliza para el diagnóstico de preñez y la evaluación del estado de la gestación y en situaciones de distocias.
-Animales criptórquidos: el estudio nos permite determinar donde se encuentran los testículos y el estado de los mismos.
-Animales oncológicos: para evaluar la presencia de neoplasias o metástasis, y realizar controles posteriores al tratamiento oncológico.
– Animales con efusión pleural o pericárdica: se puede realizar toracentesis eco guiada para la toma de muestra, de masas o liquido en el espacio pleural.
-Animales con insuficiencia renal (aguda o crónica): para evaluar la estructura renal y las posibles alteraciones (litiasis, obstrucciones).
– Animales con trastornos metabólicos, endocrinos, como aquellos con alteraciones en el laboratorio (glucemia, anemia, enzimas hepáticas, hormonas…) Se puede observar diferentes afectación a los diferentes órganos parenquimatosos.
–Animales con trastornos vasculares: por medio de un ecografo doppler se puede determinar estructura y flujo sanguineo en las arterias/venas.
Para realizar una ecografía abdominal, Se deberá posicionar al paciente sobre una camilla en donde él o los propietario u otra personas, sujetaran de los miembros anteriores y de los miembros posteriores, colocarlo en decúbito lateral izquierdo y después en decúbito lateral derecho, o sea, acostado sobre un costado y después del otro costado; En algunas ocasiones habrá que colocarlo parado, sobre sus cuatros miembros, como así también en decúbito dorsal (con las patitas para arriba) para poder analizar los órganos desde otra ventana.
En caso de razas de animales muy grandes, en los que dificulta subirlos sobre una camilla, se lo acostara en el suelo, en ese caso los propietarios deberán estar dispuestos a estar en el suelo arrodillados o sentado para poder posicionarlo de diferentes formas.
Siempre se debe usar del bozal para evitar cualquier tipo de agresión de los animales hacia el ser humano. Hay que tener en cuenta que no se puede predecir la reacciones que puedan surgir, ya que están en una situación de estrés y desconocida, como así también el mismo estado de enfermedad y dolor que puedan estar pasando.
Se debe preparar la zona a evaluar Hay animales de pelo sedoso o muy fino, a los cuales no es necesario cortarle el pelo, no así aquellos animales que tienen una gran cantidad de pelo o los que poseen pelo duro y grueso, en los que si habrá que cortarle el pelo, en el abdomen, desde la apófisis xifoides hasta el borde pélvico.
Se utiliza gel sobre la piel, para poder aumentar la conducción del ultrasonido. El uso del gel no provoca reacciones alérgicas sobre la piel, al contrario es humectante, lo que nos permite también, que lo usemos varias veces cuanto sea necesario sin causar daño.
En caso de los felinos, es un caso difícil, lo que habrá que estar preparado para la correcta sujeción, y cortarle el pelo, aunque la utilización de alcohol muchas veces es una herramienta útil, nos evitamos cortar el pelo y reemplazamos el gel también.
Realizar la ecografía, consiste en pasar el transductor sobre la piel, en las regiones del cuerpo a evaluar; esto no provoca dolor ni irritación.
Si hay situaciones especiales en donde hacer la ecografía puede ocasionar molestias y dolor, como por ejemplo:
* En caso de animales con mucho dolor abdominal.
* Pasar el transductor por una zona donde hay traumatismos, fracturas.
*En animales grandes, con un abdomen muy distendido y en los que se debe apretar para llegar a zonas más profundas.
*Posicionarse con el transductor entre las costillas para evaluar el tórax.
* Y en otras ocasiones especiales.
No hay contraindicación para realizar la ecografía, ya que el método, las ondas de ultrasonido, no tienen efecto sobre el organismo, no interactúa con medicamentos o algún tipo de terapia. Es el método de diagnóstico principal para animales gestantes.
Si está contraindicada realizar una ecografía abdominal, desde el punto de vista ético, si no está indicada como corresponde: por un veterinario de cabecera matriculado, por medio de una orden escrita, firmada y sellada.
Para una ecografía abdominal de rutina, por lo general no es necesario sedar, ni anestesiar al animal. Pero si es necesario en aquellos animales agresivos, indóciles, temperamentales o difíciles de manejar (animales jóvenes inquietos, juguetones) Como así también aquellos que por su estado de salud, traumatizados, muy doloridos, no se pueda posicionar para hacer la ecografía. En caso de realizar punciones guiadas por ecografía, muchas veces también es necesario inmovilizar al paciente para evitar malas maniobras y sus consecuencias.
En todo caso de requerir una sedación-anestesia, siempre va a estar a cargo del médico de cabecera o anestesista, previamente el propietario deberá firmar el consentimiento de la práctica veterinaria a realizar.
El costo de la ecografía va a estar regido por el costo que imponga cada clínica o consultorio veterinario en sí, y a su vez cada veterinaria dependerá de los precios que se manejen en cada barrio o zona de Buenos Aires.
El consejo profesional de médicos veterinarios, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, impone como obligatorio el costo de $320 por ecografía abdominal que se realice en consultorio veterinario (4 módulos de $80, desde el 1 de diciembre de 2014) y en caso de ecografías especiales, $480 (6 módulos).
En el caso de ecografías domiciliarias, el costo tiene un valor extra que dependerá también de la zona geográfica a realizar la ecografía, tiempo y distancias a recorrer.